Coterráneos y Contemporáneos
Probabilidad casi nula.


La probabilidad de conocernos
PorMaricela Rosales
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¿Qué es el destino? Para mí el destino es un cúmulo de casualidades; una sucesión de tantas casualidades que dejan de ser una casualidad para convertirse en una causalidad.
En la vida dar un paso es la base que nos permite dar otro paso y a continuación de éste otro y otro… Así vamos abriendo camino. Camino que podemos cambiar de dirección y de sentido a través de nuestras decisiones, elecciones y acciones. Pero… ¿Qué cosas de nuestras vidas podemos controlar y qué cosas están fuera de nuestro alcance?
En la vida casi todo son probabilidades y en la inmensa mayoría son probabilidades tan remotas que si nos paramos un segundo a pensar son casi imposible que ocurran, pero sin embargo ocurren. ¿Por qué? Porque tiene que ser así; porque la vida está compuesta de probabilidades pequeñísimas que sin embargo ocurren. Si no ocurren unas cosas determinadas ocurrirán otras distintas, pero la probabilidad de que ocurran estas cosas distintas sería exactamente igual de remotas.
Empecemos por el principio. De entre los millones y millones de espermatozoides camino al óvulo hay uno en concreto que logró fecundarlo y nací yo. ¿Cuál es la probabilidad de que fuese justamente ese espermatozoide el que tuviera éxito de entre todos los que había? Si hubiese sido cualquier otro no habría nacido yo, sino otra persona. ¿Y si el óvulo no hubiese sido ése en concreto? Si hubiese sido otro óvulo en otro ciclo menstrual…Tampoco hubiera nacido yo, sino otra persona. ¿Y por qué en 1979 y no en 1312? ¿Y por qué en este lugar del mundo y no en cualquier otro? Podríamos haber nacido en Mali y ser uno de tantos niños desnutridos que mueren a causa del hambre…